La película inicia con la imagen de un hombre muerto que al final descubrimos era Joe, que narra a partir de ese momento recordando los acontecimientos previos a su asesinato, cometido por Norma en un arranque de locura que la lleva a creer su propia fantasía de ser de nuevo una estrella.
"Persona", a su vez, es un ejemplo de anti-estructura pues no sigue ningún tipo de orden. El director Ingmar Bergman fue libre al organizar las imágenes a su gusto. No hay una clara línea conductora.
La historia se trata de dos mujeres que parecen finalmente ser la misma o el complemento mutuo. Una de ella es Elisabeth, una actriz famosa que luego de una presentación no vuelve a hablar y es recluida en una clínica para enfermos mentales donde conoce a Alma, su enferma, que la acompaña a un viaje de verano a la playa. Allí aparece el conflicto en la película donde el silencio de Elisabeth es reemplazado por el constante diálogo de Alma, que genera una gran confusión y el espectador no entiende si Alma es real o no lo es o si ambas están en el mismo cuerpo.
Todos esos elementos hacen que el público saque sus propias conclusiones, la estructura no le da respuestas, ni orden, ni coherencia entre imágenes. Por eso es un ejemplo de anti-estructura